Hace unos meses leí una publicación de una persona, que se puede resumir en que en estos momentos es muy importante la unión antifascista, sin rencores, sin peros, más allá de las diferencias ideológicas o teóricas que puedan existir entre lxs antifascistas. Lo hacía, concretamente, refiriéndose a una presentación del libro de Irene Montero en Madrid en la que, al parecer, unos cuantos ultraderechistas habían ido a hacer un escrache. El tipo en cuestión había echado de menos una mayor movilización antifascista porque no se trataba de apoyar a Podemos sino de ser antifascista, lamentando la división de la izquierda por parte de algunos sectores ejemejemaquiénessereferiránolosé.